La psoriasis constituye una carga física, emocional y social importante para quienes la padecen, lo que puede afectar a la calidad de vida de los pacientes y su entorno más cercano. Los pacientes de psoriasis experimentan con frecuencia un sufrimiento significativo causado por estrés psicológico, algo que termina afectando a las personas más cercanas.
Los familiares y amigos de una persona con psoriasis también necesitan información y apoyo. Quizás de forma distinta, pero lo necesitan ya que tienen miedos y buscan información para saber cómo actuar con la persona diagnosticada de psoriasis. Ahí la información veraz y contrastada juega un papel importante para que no haya lugar para las dudas, los bulos o los prejuicios.
Como paciente, debes vencer la tentación de aislarte de tu entorno. Aprende a manifestar de forma fluida tus sentimientos, escucha también los de los demás, las preocupaciones de tus hijos, de tu pareja o de tu entorno social. Existen asociaciones de pacientes que te ayudarán a ti y a todos los que te rodean a la hora de encontrar ese espacio de diálogo y de información para afrontar entre todos un diagnóstico de cualquier enfermedad.
El estrés psicológico del paciente, el estigma social arraigado que invita a muchos pacientes a evitar la vida social o la angustia por no saber cuándo aparecerá un nuevo brote hace que los sentimientos de los pacientes se trasladen a su entorno más cercano.
Realizar planes cómodos para los pacientes con psoriasis
Muchos pacientes no se sienten cómodos en lugares como la piscina o el gimnasio por el miedo a ser socialmente estigmatizados, a que se rían de ellos o a exponerse a preguntas incómodas lo que suele llevarles al ostracismo. Ahora piensa: ¿cuántas veces has cambiado de planes porque llueve el día que querías salir de excursión o porque el temporal de levante te impide disfrutar de la playa?No es ningún drama, lo has hecho otras veces, y posiblemente lo volverás a hacer. Si en tu familia hay una persona con psoriasis, cambiar de planes para adaptarse es normal y no debería ser un problema. Si el paciente eres tú, no pienses que cambiar de planes es un fastidio para quienes te quieren, ya que tú harías lo mismo por ellos.
La comunicación fluida y asertiva con tus familiares y amigos va a ser primordial para conseguir que los planes y actividades de ocio se adapten a tus nuevas necesidades y que puedas también decidir cómo satisfacerlas. Ni todos los que te rodean deben renunciar a visitar una ciudad, por ejemplo, ni debes sentirte obligado a hacer un esfuerzo que no te apetece hacer en ese momento o que sabes que te pasará factura. Aprender a gestionar la comunicación con tus seres queridos en estos casos es fundamental.

