Artritis y artrosis en los pies en verano: ¿sandalias sí o no?

mujer con enfermedades reumaticas abrochandose unas sandalias beige aptas para la patologia

Con la llegada del verano y el cambio de armario, los pies vuelven a quedar al descubierto. Si convives con inflamación o dolor articular, elegir el calzado adecuado es vital. A continuación, resolvemos las dudas más frecuentes sobre cómo calzar y cuidar tus pies durante la época estival.

¿Puedo usar chanclas o sandalias si tengo dolor articular en los pies?

La respuesta rápida es: depende del tipo de sandalia. Las tradicionales chanclas de dedo (las que llevan únicamente una tira de sujeción) no están recomendadas. Este tipo de calzado obliga a los dedos a agarrarse a la suela para no perder la zapatilla, alterando tu biomecánica y sobrecargando la zona plantar¹.

Si deseas llevar sandalias por el calor, debes optar por modelos ortopédicos o ergonómicos que ofrezcan una sujeción trasera firme (correas en el talón) y en el empeine, permitiendo que el pie descanse sin forzar las articulaciones¹. Si experimentas un empeoramiento al usar zapatos abiertos, te recomendamos leer nuestros consejos sobre cómo aliviar el dolor en la artritis reumatoide.

¿Es lo mismo elegir calzado para artrosis que para artritis psoriásica?

Aunque ambas requieren cuidado, el impacto es distinto. Conocer la diferencia entre artritis y artrosis es clave a la hora de adaptar tu zapatero, tal y como explican desde la Coordinadora Nacional de Artritis (ConArtritis)²:

  • La artrosis en los pies es una enfermedad degenerativa del cartílago. Produce un dolor mecánico, especialmente al caminar o cargar peso, por lo que el objetivo principal del calzado debe ser una excelente amortiguación para reducir el impacto contra el suelo.
  • En la artritis psoriásica en los pies, el problema es inflamatorio y sistémico. Puede afectar no solo a las articulaciones, sino inflamar áreas enteras como los tendones (entesitis) o alterar las uñas, tal y como detallan desde asociaciones de pacientes como Acción Psoriasis³. En este caso, el calzado debe priorizar que no haya ninguna compresión o roce.

¿Qué características exactas debe tener el zapato de verano ideal?

Para no desencadenar úlceras, durezas o brotes inflamatorios, las guías clínicas de cuidado del pie reumatológico recomiendan seguir estas reglas al comprar calzado veraniego¹:

  1. Tacón bajo y ancho: el tacón nunca debe superar los dos centímetros y medio de altura para no desplazar el peso hacia el antepié¹.
  2. Puntera amplia: el zapato debe tener suficiente anchura y altura en la zona del antepié para alojar los dedos inflamados sin comprimirlos en absoluto¹.
  3. Cierres regulables: prioriza zapatos acordonados o con velcro, ya que permiten adaptar la amplitud del zapato al pie si este se hincha a lo largo del día¹.
  4. Interior sin costuras: especialmente en la zona de la pala, el interior debe ser suave y el borde superior acolchado para evitar roces en los maléolos (los huesos del tobillo)¹.
  5. Suela amortiguadora: son preferibles las suelas hechas de materiales flexibles y que absorban impactos, como el caucho o el poliuretano¹.

Si quieres integrar esto en tu día a día, no te pierdas nuestra guía completa sobre cómo cuidar las articulaciones en la artritis.

¿Cómo cuidar la piel de los pies con enfermedades reumáticas?

El cuidado de la artritis reumatoide o psoriásica va más allá del calzado. En verano, los pacientes reumatológicos (especialmente aquellos en tratamientos inmunosupresores) son más susceptibles a infecciones en la piel. Los expertos recomiendan las siguientes pautas de mantenimiento preventivo¹:

  • Higiene diaria: lava los pies con jabones de pH neutro y sécalos minuciosamente con una toalla, prestando especial atención a los espacios entre los dedos (interdigitales)¹.
  • Hidratación profunda: para evitar que la piel se reseque y mejorar su resistencia, se recomienda el uso diario de cremas hidratantes, siendo ideales aquellas fórmulas de farmacia que contienen un 10% de urea¹.
  • Corte de uñas recto: las uñas deben cortarse rectas con alicates; si hay dificultad visual o rigidez en las manos, es preferible acudir al podólogo¹.
  • Evita la compresión: no utilices medias, ligas o calcetines apretados que corten la circulación de los miembros inferiores¹.

Para proteger tu salud este verano y mantener a raya la inflamación, descubre todos nuestros hábitos saludables en enfermedades reumáticas y repasa estos consejos clave si planeas viajar con una enfermedad reumática.