¿Sabes cuáles son las principales enfermedades asociadas a la psoriasis?

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¿Sabes cuáles son las enfermedades asociadas con más frecuencia a la psoriasis? Los expertos indican que las personas con esta enfermedad tienen una mayor tendencia a desarrollar patologías cardiovasculares, depresión y sobrepeso. En todo caso, tener un mayor riesgo no significa que se vayan a desarrollar estas enfermedades asociadas o comorbilidades, pero sí es conveniente tener una mayor información para prevenirlas, en la medida de lo posible.
Enfermedades cardiovasculares

Las personas con psoriasis y con artritis psoriásica tienen un riesgo mayor de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Asimismo, tienen un índice mayor de mortalidad por este tipo de patologías. Los especialistas explican que este riesgo podría estar relacionado con la aterosclerosis y la gravedad de la afección cutánea.

Las revisiones médicas resultan fundamentales para mantener en orden todos los factores de riesgo. Además, debemos mantener unos hábitos de vida saludables que incluya seguir una dieta equilibrada, realizar ejercicio de forma regular y evitar hábitos nocivos como el tabaco o el exceso de alcohol.

Trastornos como la depresión

Los trastornos mentales y, en especial, la depresión, son otras de las comorbilidades más frecuentes asociadas con la psoriasis. Sabemos que la psoriasis es un proceso inflamatorio crónico y sistémico que afecta de forma negativa a nuestra calidad de vida. Por ello, en muchas ocasiones la psoriasis y la depresión están vinculadas, ya que se produce un círculo vicioso.

De forma tradicional se ha indicado que la depresión en las personas con psoriasis podría ser una consecuencia de los factores psicosociales, así como el estigma que producen las heridas en la piel. Otra teoría apunta a que ambas enfermedades estarían relacionadas por el proceso inflamatorio crónico, lo que supone nuevas perspectiva terapéuticas.

Tener sobrepeso u obesidad

Las personas con problemas de exceso de peso suelen tener una mayor predisposición a desarrollar psoriasis. También existe cierta correlación positiva entre la gravedad de la enfermedad y el índice de masa corporal. Por tanto, las personas con obesidad desarrollan también una psoriasis más grave. En la misma línea, los estudios apuntan que las personas con problemas de obesidad o sobrepeso responden peor a los tratamientos para la psoriasis.

En estos casos, los médicos nos recomiendan reducir la ingesta calórica para conseguir una mejor respuesta a los tratamientos. El mejor consejo que nos dan los especialistas en nutrición es que sigamos la dieta mediterránea, ya que no existe una dieta propia para las personas con psoriasis que nos permita controlar mejor la enfermedad.

Al tratarse de un proceso inflamatorio, las personas con psoriasis podrían beneficiarse de una alimentación que incluya: cereales integrales, legumbres, frutas, verduras, pescado azul, frutos secos, semillas y aceite de oliva virgen extra.

Otras enfermedades asociadas

La psoriasis también es un factor de riesgo para desarrollar otras comorbilidades como la enfermedad intestinal inflamatoria, algunos tumores malignos y nefropatías. En general, si tenemos alguna patología más además de la psoriasis, es fundamental que nuestro médico de Atención Primaria y el especialista tengan una visión global de nuestros tratamientos para evitar interacciones entre medicamentos. Como pacientes podemos intentar seguir los consejos de los especialistas para intentar reducir al máximo los factores de riesgo.

Referencias