La cirugía para tratar la epilepsia consiste en un procedimiento quirúrgico mediante el cual se extrae el área del cerebro en la que se originan las crisis. Funciona mejor en las personas que siempre tienen las crisis en la misma zona del cerebro.
Entre los requisitos previos a la cirugía se debe dar las siguientes circunstancias:
- que el paciente haya utilizado, al menos, dos antiepilépticos -en dosis suficiente- sin éxito;
- que el origen de las crisis pueda confirmarse con precisión;
- que la enfermedad esté en un grado considerable;
- que se encuentre en un área donde la cirugía sea posible sin peligro;
- y que el paciente esté en condiciones de poder someterse a una intervención.